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Mexican Ninja (PSN/XBLA)
Diego Cosmos
Redactor
Diego Cosmos / Cosmos

Disfruto los videojuegos como quien disfruta de un buen vino, con un poco de adicción. Además hago música, escribo poesía, hago fotos y tengo una licenciatura en Comunicación con la cual chapeo pero nunca entendí como la conseguí. Leer más »

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15 de Octubre del 2026

Análisis de Mexican Ninja - PC

Era joda y quedó.

Hay ideas que parecen salir de una charla entre amigos, de esas que arrancan como un chiste, una seca y alguien que termina diciendo "¿y si lo hacemos?". Mexican Ninja tiene toda la pinta de ser una de esas. Una mezcla bastante delirante entre las culturas mexicana y japonesa que podría haber salido muy mal, pero termina funcionando. Y lo mejor es que detrás de la joda hay un juego que tiene bastante para ofrecer.

Jugabilidad


Mexican Ninja es un beat 'em up con elementos roguelite que nos invita a cagarnos a palos, esquivar ataques y enfrentarnos a enemigos cada vez más complicados. La fórmula es conocida: peleamos, morimos, conseguimos mejoras y volvemos a intentarlo. Nada demasiado revolucionario, pero está bien ejecutado y, sobre todo, es divertido.

Una de las cosas que más me gustó es la libertad para elegir cómo encarar los combates. Podemos ir al frente, encadenando ataques sin darles respiro a los enemigos, o jugar de manera más defensiva, aprovechando las esquivas y los parrys. En mi caso, me costó bastante encontrarle la vuelta al parry, sobre todo contra los enemigos más pesados, así que terminé inclinándome por un estilo mucho más agresivo.
A ésto se suma un sistema de habilidades que combina mejoras permanentes, temporales y pasivas. Las distintas combinaciones permiten armar configuraciones que pueden cambiar bastante nuestra forma de jugar, siempre y cuando sepamos aprovecharlas (no fue mi caso). Yo me dediqué a pegar, pegar y seguir pegando, metiendo combo tras combo. De todas formas, está bueno que el juego ofrezca alternativas y no nos obligue a seguir siempre la misma estrategia.

Los trajes también tienen su gracia. Además de ser bastante llamativos y, en algunos casos, muy graciosos, no son simplemente un cambio de apariencia: cada uno ofrece ventajas específicas que permiten mejorar ciertos efectos pasivos o potenciar determinadas habilidades. Para desbloquearlos tenemos que completar pequeñas misiones secundarias, como encontrar a algún NPC escondido, utilizar una habilidad cierta cantidad de veces o eliminar un número determinado de enemigos. Son desafíos sencillos, pero nos dan una excusa para probar cosas distintas y revisar un poco más los escenarios.
En cuanto a la dificultad, me pareció bastante razonable mientras avanzamos de manera natural. Hay enemigos puntuales que pueden complicarnos bastante, especialmente si todavía no les encontramos la vuelta a sus ataques. El problema aparece cuando empezamos a grindear demasiado y acumulamos tantas mejoras que buena parte de los enemigos comunes e incluso varios jefes terminan volviéndose bastante fáciles.

Eso sí, el jefe final es un poco más difícil por sus múltiples patrones. No solo tiene ataques muy rápidos, sino que además puede recuperar vida, lo que hace que la pelea se vuelva bastante más larga y complicada de lo que veníamos acostumbrados. Incluso con un personaje bien mejorado, no alcanza con ir para adelante y pegar sin pensar.
Los niveles, por su parte, tienen ambientaciones variadas, aunque jugablemente son bastante limitados. Cambia el decorado, pero muchas veces terminamos haciendo lo mismo en escenarios que no ofrecen demasiadas sorpresas. Hay algunos objetos bonus escondidos para quienes disfrutan explorando cada rincón, algo que se agradece, pero no alcanza para evitar que después de un tiempo todo empiece a sentirse bastante parecido.

Por suerte, los jefes levantan bastante la experiencia. Algunos tienen propuestas realmente originales, como el oso panda, la dueña del cabaret o los Crypto Bros, y sus enfrentamientos son mucho más interesantes que las peleas contra los enemigos comunes. De hecho, terminé con ganas de encontrarme con más personajes de este estilo y menos oleadas de enemigos normales. Son esos momentos en los que el juego consigue salir de la rutina y ofrecer algo diferente.

Narrativa


La historia nos lleva a Nuevo Tokyo, una ciudad donde las culturas mexicana y japonesa se mezclaron de la peor manera posible. Los narcotraficantes y la Yakuza unieron fuerzas para crear a los Narkuzas, una organización criminal que controla prácticamente todo. En medio de este desastre aparece nuestro protagonista, un ninja mexicano que decide solucionar las cosas a los golpes.

Mexican Ninja toma una idea que podría haber quedado tranquilamente en un meme y se anima a construir todo un mundo alrededor. La mezcla cultural no se limita a ponerle un sombrero mexicano a un samurái, sino que aparece en los personajes, los nombres, las situaciones y prácticamente cada rincón de la aventura.
La historia es sencilla y tampoco pretende otra cosa. Es una excusa para ir avanzando, conocer personajes cada vez más extravagantes y cruzarnos con villanos que parecen competir por ver quién es más flashero. Pero funciona, porque el juego tiene claro qué quiere ser y nunca intenta ponerse solemne.

El humor está por todos lados, con referencias culturales, exageraciones y diálogos bastante disparatados. No todos los chistes pegan igual, pero en general consigue mantener ese tono durante toda la aventura sin volverse pesado.
Lo que sí me dejó un poco frío fue el final. Después de todo el camino recorrido, la historia termina de una manera bastante anticlimática. No esperaba una conclusión épica ni mucho menos, pero sí algo que cerrara un poco mejor todo el delirio que veníamos viviendo.

Técnica


Visualmente, Mexican Ninja es excelente. Su diseño artístico consigue que una combinación cultural que podría haber terminado siendo un rejunte de cosas sin demasiado sentido tenga una identidad muy marcada.

Los escenarios están llenos de colores, carteles y detalles que combinan ambas culturas. Los personajes tienen diseños exagerados, las animaciones son fluidas y los golpes se sienten contundentes, algo bastante importante en un juego donde nos pasamos buena parte del tiempo repartiendo piñas.
La música tampoco se queda atrás. La banda sonora es frenética y acompaña perfectamente el ritmo de los combates. Los efectos de sonido también están muy bien logrados, especialmente en los impactos y las habilidades, que tienen toda la exageración que uno esperaría de un juego como este.

Otro detalle que me encantó son las voces. Los personajes mezclan expresiones en español y japonés de una manera que termina de darle personalidad a este mundo tan particular. Además, los diálogos van cambiando a medida que derrotamos a los jefes, un detalle que ayuda a sentir que nuestras acciones tienen cierta repercusión. Lamentablemente, esto parece desaparecer en el post-game, donde los personajes prácticamente se quedan mudos.
Eso sí, me encontré con algunos bugs durante la partida, incluyendo congelamientos en las pantallas de carga que me obligaron a reiniciar el juego. No fueron constantes ni llegaron a arruinarme la experiencia, pero tampoco son errores menores y vendría bien que los corrigieran.

Conclusiones


Mexican Ninja es uno de esos juegos a los que les perdonás varias cosas porque, al final, te estás divirtiendo. Tiene sus problemas, algunas decisiones que podrían estar mejor resueltas y momentos donde se vuelve repetitivo, pero consigue que siempre tengas ganas de repartir unas cuantas piñas más.

Quizás lo que más le juega en contra sea que sus mejores ideas te dejan con ganas de más. Más jefes originales, más desafíos que aprovechen las posibilidades del combate y, sobre todo, más motivos para seguir jugando después de terminar la historia. Porque una vez que llegamos a los créditos, completar las misiones pendientes y desbloquear los trajes que nos faltan no parece suficiente para seguir metiéndole horas.

De todas formas, el balance es positivo. Es un juego con personalidad, mucho humor y una propuesta audiovisual que consigue destacar entre tantas otras opciones del género. No reinventa los beat 'em up ni los roguelites, pero tampoco hace falta.

Al final, lo que tranquilamente podría haber quedado en una joda terminó siendo un juego que vale la pena.


Lo mejor
· La mezcla entre México y Japón, con mucho humor y un diseño artístico excelente.
· Un combate divertido, con diferentes estilos de juego y combinaciones de habilidades y trajes.
· Los jefes originales y una banda sonora que acompaña perfectamente la acción.

Lo peor
· Los niveles se vuelven repetitivos y dan ganas de tener más jefes y menos enemigos comunes.
· El grindeo puede desequilibrar demasiado la dificultad.
· Un final anticlimático y un post-game con pocos incentivos para seguir jugando.
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Ficha del juego
Mexican Ninja (PSN/XBLA)
Galerías
Mexican Ninja (PSN/XBLA)
  • Empresa
    Madbricks.
  • Origen
    Colombia.
  • Fecha de lanzamiento
    20 de Agosto de 2026.
  • Plataformas
    PC, PS5, SERIES X|S.
  • Descripción

    Editado por Amber Studio y desarrollado junto a REDRUM, es un frenético roguelike beat-'em-up. Bienvenido a Nuevo Tokio, un caótico régimen feudal forjado cuando los Narcos de México y la Yakuza de Japón se fusionaron para formar una nueva clase dominante: Los Narkuzas. Ahora son la ley, y la ley es una mierda. Ahora, en las afueras de Nuevo Tokio, un grupo de rebeldes conspira contra los cinco jefes del clan Narkuza. Entra en escena el Mexican Ninja. Ábrete paso por las estilizadas calles de Nuevo Tokio en un combate lleno de adrenalina.