En 1997 un juego de rol sacudió al mercado y cambió el género para siempre. Final Fantasy VII, se transformó en un clásico eterno gracias a sus preciosistas decorados, mecánica de juego e inolvidables personajes. Su creadora, Squaresoft, emprendió una maratónica escalada hacia el estrellato con las siguientes versiones, al tiempo que la PlayStation de Sony se consolidaba como la consola a tener junto al televisor. Sin embargo el éxito desmedido casi provoca la perdición del maestro del rol.
Alentados por la gloria del nombre, crearon una subsidiaria llamada Square Pictures para la elaboración de una película animada en CG (cinematic graphics). En 2000 se reveló Final Fantasy: The Spirits Within. Con un presupuesto de 137 millones de dolares, la película
se estrenó en 2001 y resultó un estrepitoso fracaso comercial, generando pérdidas por 120 millones de dolares y un desplome en bolsa, que Sony, su gran aliado en aquel entonces, aprovechó para comprar el 19% de las acciones. 
La salida al mercado de Final Fantasy X, ya en Playstation 2, pudo enmascarar la situación por un tiempo, pero el daño estaba hecho. En el interín se llegó a un acuerdo con Nintendo (la gran traicionada por Square) para el lanzamiento de juegos de la casa para Game Boy Advance, con la condición de crear un Final Fantasy para Game Cube. Existiendo un acuerdo de exclusividad con Sony, Squaresoft debió crear una subsidiaria, The Game Designers Studio, con la cual lanzaron Final Fantasy Crystal Chronicles.
Otra medida de salvación fue romper con la tradición y crear una secuela con éxito cantado; Final Fantasy X-2. A todo esto,
Hironobu Sakaguchi, creador de la serie Final Fantasy y uno de los principales financistas de la empresa,
abandonó la compañía sintiendo responsabilidad por el fracaso del momento.

Para acomodarse Square buscaba ser comprada o fusionarse. La primera que mostró interés fue Microsoft, que deseaba poder lanzar en exclusiva los juegos de la empresa en su flamante Xbox. Sin embargo, Squaresoft no quería perder la posibilidad de trabajar con varias consolas y descartó de inmediato la propuesta.
Finalmente la solución llegaría por parte de su eterno rival, Enix. Batallando durante 2 décadas, la compañía creadora de Dragon Quest no tenía intención de fusionarse con una empresa que perdía dinero. Sin embargo tras un largo período de negociaciones, Squaresoft logró convencerla.
El acuerdo concluyó que Enix sería la compañía sobreviviente, con la única condición de llevar el nombre de Square Enix. El presidente de Squaresoft, Yoichi Awada de mayor experiencia, quedaría como presidente de la compañía, mientras que su par de Enix, Keiji Honda, sería el vicepresidente.

De izquierda a derecha: Yoichi Awada, Yasuhiro Fukushima (fundador de Enix) y Keiji Honda.
Pero el acuerdo no fue apresurado; con esta movida, Squaresoft podía deshacerse del pacto de exclusividad que tenía con Sony al desaparecer como empresa. Además el cambio de acciones favorables a Enix (1 acción de Square se cambiaba por 0.85 de Enix) logró que el 19% que poseía Sony se redujera a un 8%, perdiendo poder de decisión en la empresa.
Compuesto por un 80% con gente de Square y un 20% con empleados de Enix, el anuncio oficial impactó al mundo el 1° de abril de 2003. El primer juego lanzado luego de la fusión fue Final Fantasy X-2.
Para conmemorar estos 10 años, la empresa ha puesto en linea una web que pueden ver en el siguiente link: http://www.jp.square-enix.com/10thAnniversary/
Todavía nadie ha comentado ésta publicación. Sé el primero!
Deja tu comentario